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Pasión Deportiva

  • PASIÓN DEPORTIVA: ADIÓS SUDÁFRICA

    Por Flavio Moedano

     

    El partido final del Campeonato del Mundo Sudáfrica 2010 fue el punto culminante para una competencia que dejó mucho que desear en lo futbolístico, tanto a nivel selección como en lo individual, y que arrojó un nuevo Campeón del Mundo.

      

    Fue un mes lleno de expectación, alegrías, llanto, desilusión y sueños rotos. Cada uno de los 32 equipos que participaron en la justa mundialista dieron lo mejor; siempre con la esperanza de representar de la mejor manera a una nación.

      

    Pocos fueron los equipos favoritos y muchas las selecciones  invitadas. De los favoritos muchos se convirtieron en decepciones y de los invitados algunos se convirtieron en las gratas revelaciones de un Mundial deslucido y con pocos partidos para el recuerdo.

      

    La primera ronda fue la pesadilla de algunos favoritos y por ende la ruptura de muchos sueños; entre ello los dos finalistas de Alemania 2006. Italia y Francia dieron un Mundial decepcionante, uniéndose a ellos el anfitrión y dos equipos africanos más considerados a ser los caballos negros; Nigeria y Costa de Marfil. El fútbol mezquino ofrecido por esas selecciones tuvo su recompensa muy temprano en el torneo.

      

    Por otro lado, el continente americano daba de que hablar al meter a siete equipos de ocho en esta justa, siendo Uruguay , Argentina y Estados Unidos  lo más sobresaliente de la primera ronda, en ese mismo tenor Corea del Sur también realizó una buena primera ronda.

      

    Para los Octavos de Final, Portugal e Inglaterra, otras dos candidatas al título, cargaron con el maleficio; la primera por jugar a nada contra España y caer 1 – 0 y la segunda acuchillada por el arbitraje al no concederles un gol clarísimo en su partido frente a Alemania.

      

    México corrió la misma suerte en esta ronda eliminatoria, una vez más se llegaba a esta instancia, otra vez se jugaba un cuarto partido, una vez más era eliminando y otra vez el verdugo era Argentina.

      

    Después de 25 minutos de ensueño, México estaba haciendo vibrar a toda una nación, pero como siempre la mala suerte se hizo presente para los verdes con un mal arbitraje del italiano Rosseti al declarar como válido un gol de Carlos Távez en claro fuera de lugar.

      

    La desconcentración, que no tuvo que haber llegado en futbolistas profesionales, hizo presa de Ricardo Osorio al regalarle el segundo gol a los pamperos y con eso finiquitar la eliminación del TRI antes del descanso.

      

    Las justificaciones y las palabras de los jugadores y técnicos en turno fueron las mismas. La afición ya está harta de las mismas frases de arrepentimiento y las miles de disculpas que llegan cada cuatro de años después de prometer el quinto partido y no llegar a dicha meta.

      

    Siguiendo con lo que fue Sudáfrica: los Cuartos de Final fueron excitantes, sorpresivos y dramáticos.

      

    En lo que para muchos tal vez fue el partido del Mundial por lo dramático e histórico; Uruguay venció en tanda de penales al único africano que quedaba con vida; Ghana. Los africanos tuvieron la gran oportunidad de hacer historia cuando en el ultimo minuto del segundo tiempo extra el delantero uruguayo, Luís Suárez cometió una mano justo en la línea de su portería para evitar el gol de Ghana, esta acción le costo una expulsión al delantero y abrió la oportunidad de los africanos.

      

    Pero el destino le tenia guardada otra cosa a los americanos. El penal fue errado por los africanos lo que derivá la tanda de penales y el pase a la semifinal para los charrúas en un encuentro lleno de emociones.

      

    Alemania no tuvo rival en Argentina y los goleó 4 -0. Diego Armando Maradona, técnico argentino, respecto de su realidad, pudo darse cuenta  que no es lo mismo un motivador que un técnico.

      

    Diego se convirtió en sólo eso, el mejor motivador dentro del seno albiceleste, pero en el área técnica nunca supo cómo dirigir al que hombre por hombre era uno de los mejores equipos del mundo.

      

    Otro partido con tintes dramáticos fue el jugado entre España Y Paraguay.  En un partido soso y poco espectacular, salieron a relucir dos tiros de penaltis fallados y la figura de Casillas, Iniesta y Villa por parte de La Furia Roja, mientras que del lado de los guaraníes, Oscar Cardozo se convirtió en el villano de la película de la escuadra Sudamericana al entregar el penalti en las manos de Casillas.

      

    Holanda dio la sorpresa de esta fase eliminatoria al vencer al peor Brasil en muchos años. Después de irse arriba el Scratch nunca logró hilvanar un fútbol alegre y vertical que lo caracteriza y terminó cayendo frente a una Naranja Mecánica que supo capitalizar el error de la defensiva brasileña.

      

    Fue así como quedaron resueltas las Semifinales. España enfrentaría a Alemania y Holanda a la sorpresiva selección uruguaya.

      

    En la instancia previa a la Gran Final, Holanda domino a Uruguay pese a lo cerrado del marcador. La Naranja doblegó 3-2 a la garra charrua, teniendo un final de partido muy interesante y emocionante. Uruguay caería con la cara a sol, mientras que los Países Bajos estarían accediendo a su tercera final.

      

    La otra serie Semifinal daría como ganador a la Furia Roja. Alemania dejo de practicar su fútbol dinámico y contundente y se fue en blanco ante los ibéricos. Un gran gol de Carlos Puyol fue suficiente para mantener el sueño de millones de españoles en pos de la gloria mundialista.

      

    Y fue así como se llego al partido 64. El calendario marcaba el 11 de julio y con ello la final del primer mundial jugado en el continente africano. El Soccer City, mismo esecneario donde se encendió la actividad mundialista fue el testigo para presenciar un partido muy cerrado y poco emocionante.

      

    El tiempo reglamentario no fue suficiente para declarar un Campeón, fue por eso que se tuvieron que ir a la prorroga, al minuto 116 de juego Andrés Iniesta, quien mas si no el mejor jugador de la justa, definiera a favor de España el primer titulo mundial de su historia, y con eso desatar el jubilo de un pueblo que le hacia falta eses título.

     

      

    Le decimos adiós a Sudáfrica, tuvimos otro fracaso de la Selección Mexicana y conocimos a un nuevo campeón mundial, ahora delante de nosotros tendremos cuatro años de  espera para la próxima justa que une, por medio de una pelota, a millones de seres. Nos vemos en Brasil 2014.

     

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: ¡¡¡EL BELLO MÉXICO!!!

    Por Flavio Moedano

     

    Sé perfectamente que una golondrina no hace verano. ¿Por qué digo esto? Por el partido que dio México ante la selección campeona del mundo: Italia.

      

    Y sí, si Italia es la Bella Italia, ahora nuestro país es El Bello México.

     

     

    El triunfo ante la Scuadra Azurra nos ilusiona. La personalidad del equipo de Aguirre frente al equipo de Marcelo Lippi estuvo fuera del script. Ahora no hay pretexto alguno para opacar la actuación de nuestro equipo.

      

    Se jugó muy bien, y se ganó de mejor manera. La experiencia del Conejo en la portería, la solidez de una defensa que empieza a ser precisamente sólida, el buen manejo del medio campo y, ahora sí, la contundencia en el arco rival, le valió a México salir con honores y dar la nota en el mundo del fútbol a nueve días de la inauguración de Sudáfrica.

      

    El Vasco jugó quizás con el 90% del equipo titular que presentará la próxima semana y le sirvió para dominar, casi, de principio a fin a los italianos.

      

    El buen entendimiento en todas las líneas del equipo nunca se perdió. Cada jugador empieza a saber a qué juega y cuál es su función. Los cambios, lejos de desorientar al equipo, lo fortalecieron.

     

     

    Cuauhtémoc Blanco nos enseñó que es un excelente revulsivo faltando media hora para el término de los encuentros. Pablo Barrera dio muestras de que puede ser titular y el “Venado” sigue demostrando su valía en la zona de definición.

      

    Se terminaron los ensayos. La gira europea dejó un saldo de dos triunfos y dos derrotas, pero con las conclusiones de presentar a un equipo muy competitivo para encarar el Mundial.

      

    El compromiso del técnico nacional y de los jugadores es el quinto partido. La victoria ante Italia, sin duda, levantará el ánimo del equipo, y jugando con la personalidad que demostraron frente a los italianos, el objetivo está a su alcance. Suerte, México.

     

     

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: LA MISMA HISTORIA

    Por Flavio Moedano

     

    Ver los partidos de la Selección Mexicana me recuerda mi época de estudiante de primaria, cuando un niño de tercero siempre se aprovechaba de los niños de años más abajo, y al mismo tiempo él era agarrado de bajada por los de años superiores.

      

    México sufre mucho con las grandes potencias del fútbol mundial, para muestra los partidos de la semana pasada ante Inglaterra. Los creadores del fútbol están llamados a ser camiones en Sudáfrica, y Holanda, otra de las favoritas para levantar la Copa FIFA el próximo 11 de julio.

      

    Por otro lado, con rivales de mucha menor talla futbolística, como lo fue Gambia, el Tri hace alarde de grandeza y golea a selecciones amateurs.

      

    El problema actual de la Selección radica en la falta de gol. La falta de contundencia es la limitante número uno del equipo nacional.

      

    Contra Inglaterra en Wembley, México brindó un estupendo primer tiempo y pese a eso se fue al descanso con un marcador adverso. Muchas llegadas de México a la portería inglesa y un solo gol. Tres llegadas del Equipo de la Rosa, pero suficientes para marcar dos tantos en los primeros 45 minutos.

      

    Contra Holanda la historia fue muy parecida, salvo que la Naranja Mecánica dominó a los aztecas durante el primer lapso, cuando en apenas 17 minutos la escuadra de los Países Bajos había logrado sus dos goles.

      

    Para el segundo tiempo, México igualó en lo futbolístico, pero no en el marcador. En el complemento el Tri fue mejor pero, nuevamente, la falta de contundencia frente a la portería terminó por dejar el marcador en contra de los nuestros.

      

    México no le teme a los grandes, le juega de tú a tú, incluso son superiores en algunos lapsos de los partidos, pero siempre pierden, y en el fútbol como en todos los deportes lo más importante es GANAR.

     

     

    Ya lo dijo Vince Lombardi: ganar no lo es todo, es lo único. Tal pareciera que para México lo importante es saberse superior al rival aunque el resultado no le favorezca.

      

    Salvo, claro está, con lo equipos “chicos”. Contra Gambia, México mostró parte de esa contundencia que le faltó frente a los equipos europeos, y aun así el marcador fue engañoso.El tri generó un sinfín de jugadas de gol y solamente pudo meter cinco. La diferencia está que en Sudáfrica los rivales no serán de la talla de Gambia.

      

    Viene para la Selección Nacional otro examen mucho muy importante. Enfrentarán a Italia, actual campeona del mundo, con todas sus figuras, las que acudirán a Sudáfrica para tratar de retener el campeonato obtenido en Alemania 2006.

      

    Aguirre sabe que es un partido para dejar de experimentar. El próximo jueves se tiene que presentar prácticamente con el equipo que habrá de jugar con el anfitrión el próximo 11 de junio.

      

    Ya se hizo el recorte del jugador que no viajará al Mundial. Jonathan Dos Santos fue el sacrificado en la lista final de Aguirre. Esa problemática ya quedó disipada en la cabeza del entrenador nacional, ahora viene lo más importante: darle al equipo la personalidad, pero sobre todo buscar que la selección encuentre la contundencia que los lleve al ansiado quinto partido.

     

     

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: TOLUCA CAMPEÓN: ¡QUÉ SUERTE!

    Por Flavio Moedano

    Es muy fácil echarle la culpa cuando las cosas no salen como nosotros queremos, pero también es muy común hablar de ella cuando eso mismo que deseamos nos sale tal y como se había planeado.

    Este domingo, en la Gran Final del Bicentenario, Toluca y Santos tuvieron de su lado esa “suerte”, pero, obvio, para José Manuel de la Torre, técnico toluqueño, esa suerte le dio la décima estrella al Estado de México y su tercer campeonato para “El Chepo”. En cambio, Rubén Omar Romano obtuvo su tercer subcampeonato.

    Muchos aficionados al fútbol piensan que los penaltis son un volado; para otros son una combinación entre acierto y error. Es decir, buena técnica por parte del cobrador y buenos reflejos del portero. Además se dice que un penalti bien tirado es imposible de atajar.

    La serie de penaltis en esta final fue muy sui generis. Me atrevo a pensar, y como bien dijo Javier Alarcón durante la transmisión del partido, que esta final la vamos a recordar por muchos años por la forma tan emocionante en la que se decidió.

    Y lo emocionante únicamente correspondió a la definición de los penales. El tiempo normal más la prórroga no resultó tan agradable como lo fue el juego de Ida jugado en Torreón.

    Nunca Rubén Omar Romano había sentido tan cerca la corona. Después del fallo de Sinha y Mancilla, dos baluartes rojos, y los aciertos en forma consecutiva de Juan Pablo Rodríguez, Daniel Ludueña y Jonathan Lacerda, Santos tomó una ventaja que parecía definitiva. Tenía cuatro oportunidades para coronarse.

    El rostro de nerviosismo y emotividad que refleja Rubén desde la banca empezó a cambiar por el de incredulidad al ver el fallo de Matías Vuoso. El Toro tuvo en sus pies el campeonato y Rubén lo sabía. Fueron tantas las ganas de cubrirse de gloria que el nacionalizado mexicano terminó por mandar el balón al lado derecho del portero Talavera.

    Se agotaba la primera oportunidad de las cuatro. Oswaldo Sánchez logró desviar el disparo de Novareti, pero el poste y el efecto del balón terminaron por traspasar la línea de gol. Romano veía cómo esa segunda oportunidad también se esfumaba.

    Quedaba entonces la responsabilidad en Carlos Adrián Morales. Era otra oportunidad de oro; marcando ese gol el partido se terminaba. El nerviosismo por sentir la presión hizo presa de Morales, quien erró el tiro de forma infantil para mandar la serie a muerte súbita.

    El estado anímico había cambiado de colores, el rostro frío que había mostrado el “Chepo” en los primeros disparos ya tenía un semblante más relajado; en cambio Romano maldecía a la suerte.

    Edgar Dueñas cobró con maestría el primero de la muerte súbita. Por primera vez Toluca se iba al frente en el marcador. La responsabilidad y los nervios caían en Fernando Arce. Ahora el panorama cambiaba; era vital la anotación para seguir adelante. Un fallo suyo mandaba al Santos de regreso a casa con el trofeo de subcampeón.

    Del otro lado, los gritos de seguridad que mostrada Talavera ponían más en suspenso el sexto cobro de los visitantes. Arce tiró con potencia a la derecha; la mano izquierda de Alfredo aguantó el disparo y así se decretó la décima estrella en la camiseta de su club.

    El festejo de los Diablos fue el detonante para que Romano estallara en llanto. Era increíble: estuvo tan cerca. Sólo un gol lo separó del título. Ese título que se le negó por tercera vez. Ese título que ahora, por mala suerte, no pudo terminar en sus manos. Ni hablar, ahora sólo queda decir: mejor suerte para la próxima.

  • PASIÓN DEPORTIVA: ADIÓS A LA SELECCIÓN (de verdad, ojalá les vaya bien)

    Por Flavio Moedano

    La fiesta que organizó la afición mexicana en el partido de despedida de la Selección Mexicana rebasó, y por mucho, el pobre espectáculo que brindó el Tricolor frente a Chile.

    El equipo nacional sigue generando un sinfín de dudas. La gira de tres partidos por Estados Unidos mostró una verdadera crisis en la zona donde se ganan los partidos: la delantera. .

    Estaremos de acuerdo con que los rivales que enfrentó México no fueron sinodales que le permitieran a Javier Aguirre demostrar en qué nivel se encuentra su equipo, mucho menos después de venir de una pretemporada pesada y sin ritmo en lo futbolístico. .

    Tanto Ecuador como Senegal y Angola fueron selecciones que no tuvieron complicaciones para la escuadra nacional. .

    En el raquítico empate a cero contra Ecuador, se justificó la falta de juego colectivo, el venir de la pretemporada y no contar con los “titulares”, por lo tanto el equipo sudamericano no fue el sinodal que México esperaba y terminó empatando en la inauguración del nuevo estadio de los Gigantes y los Jets de Nueva York. .

    El segundo partido por la gira en Estados Unidos también resultó infructuoso para el Tri. Se pensó en Senegal como rival pensando un poco en lo que pudiera ser Sudáfrica, rival en la inauguración de la Copa del Mundo. .

    Los africanos no opusieron resistencia, dejaron que México se hiciera dueño del balón y ellos tirados atrás y tirando patadas. Una falla de su portero, aprovechada por Alberto Medina, fue la diferencia en el marcador. .

    Como siempre, la entrega de la gente en el Campo del Soldado en Chicago fue lo mejor del partido. .

    El cierre de la gira de los mexicanos en tierras estadounidenses frente a Angola resultó una nueva incógnita. Un gol de Andrés Guardado fue todo lo bueno que dejó el encuentro para despedirse de los mexicanos en Houston. .

    Dos goles en tres partidos dejaron ver la grave crisis que atraviesa el Tri en la delantera, y justamente ese par de goles no fueron hechos por delanteros, ya que la posición de Medina es como extremo, mientras que Guardado hace la función de volante a mitad de la cancha. .

    La despedida oficial frente a la afición mexicana no fue como lo esperaba la gente ni el mismo equipo nacional.

    Nuevamente la falta de definición en la delantera fue lo crítico en el encuentro frente a la selección de Chile.

    Jugando de entrada con un centro delantero fijo como lo es Javier Hernández, acompañado por Blanco y Medina, Javier Aguirre trató de ser más ofensivo.

    El “Chicharito” está pasando por una debacle justo cuando más se le necesita, mientras que el inconsistente “Venado” Medina volvió a ser el hombre gol en la delantera tricolor.

    Las fallas constantes de Hernández, el no jugar a nada de Adolfo Bautista, la salida por lesión de Miguel Sabah, la falta de ritmo de Vela y la inactividad de Guillermo Franco tienen sumida en esa crisis a la escuadra azteca.

    A más de 20 días de la inauguración de la máxima justa mundialista, Javier Aguirre no ha encontrado a su equipo ni a sus delanteros ideales. Viene la gira por Europa; Inglaterra, Holanda, Gambia e Italia serán verdaderos equipos para los mexicanos.

    Se acabaron las pruebas para Aguirre. En Europa, enfrentando a tres grandes potencias, se verá de qué están hechos los mexicanos. El tiempo se agota y el Mundial está a la vuelta de la esquina. El equipo se ve bien defensivamente y en la recuperación, pero ahí donde se ganan los encuentros es donde se debe trabajar horas extras si es que pretenden jugar por lo menos en cuarto partido.

  • PASIÓN DEPORTIVA: NACIDOS PARA PERDER

    Por Flavio Moedano

     

    Mejor título no pude haber encontrado para encabezar mi columna. Y no precisamente hablaré de la película del productor y actor Tom Laughlin, quien dirigió y protagonizó esta cinta en 1967, para nada; hablaré del nuevo, sí, del nuevo fracaso del Cruz Azul.

      

    Y díganme ustedes, queridos lectores, si no este equipo nació para eso, para perder. Han sido innumerables oportunidades las que ha tenido para alzarse con un título y siempre se queda en la orilla. Son el ya merito, el eterno segundo lugar y ahora el bien apodado “Subcampeonísimo”; ocho finales perdidas en forma consecutivas avalan mis comentarios.

      

    No puede ser, queridos lectores, que el equipo no se parta la madre por su institución, por su gente, por su profesión, por sus familias. Es un conjunto sin alma, sin la intención de salir de ese abismo en el que han caído desde el Invierno del 97 cuando ganaron su último título.

      

    Dónde ha quedado aquella Máquina Cementera de los 70; esa Máquina que llegó a ser tricampeón, bicampeón, campeón de campeones, campeonísimo. ¿Dónde ha quedado?

      

    De nada sirve vivir del ayer, de los recuerdos, de ver tras un pared de cristal los títulos que no han vuelto ha llegar desde el 97.

      

    Trece años, y otra vez nos vamos con las manos vacías, con las burlas de los amigos, de los compañeros de oficinas y de uno que otro despistado que sabe que nuestro corazón y nuestra sangre son azules.

      

    Esta vez vimos coronarse al Pachuca, pero antes fueron Monterrey, Atlante, Toluca, Santos, Boca Juniors, Pachuca y Necaxa, todos ellos le han sido parte de la historia para que el Cruz Azul esté convertido en “Subcampeonísimo”.

      

    Un mote que, por supuesto, no sirve de aliciente para nada ni para nadie. De qué ha servido tanta inversión en futbolistas de calidad, en derrochar millones de dólares en la contratación de técnicos y directores deportivos si los resultados futbolísticos han sido los mismos desde hace más de una década.

      

    De qué han servido declaraciones tras declaraciones de los mismos directivos, cuerpo técnico y jugadores en el sentido de que “se hará una revisión a fondo para llevar al equipo a lo más alto”.

      

    El Cruz Azul está entrando en decadencia. No dudo que con el doble fracaso de no haber avanzado la Liguilla, aunado a la derrota en la Final de la Concachampions, los aficionados celestes piensen en cambiar los colores; serán unos cuantos, tal vez cansados de tantas promesas, de años de ayuno sin títulos y de ser siempre unos derrotados.

         

    Los otros, los fieles aficionados, seguiremos ahí, aceptando disculpas, aceptando malos jugadores, malos planteamientos tácticos en los partidos importantes y aceptando discursos baratos donde nos prometan “que ahora sí se armará un equipo para ser campeón”.

      

    Seguiremos siendo el hazmerreír de muchos y escalones para dar campeonatos.

     

     

    Es una pena, una verdadera pena reunirnos la familia cementera y ver que el título de campeón lo levanta el equipo contrario.

      

    Estoy triste y también estoy desilusionado, apenado, lleno de rabia y muy, muy encabronado, pero qué le hago: ahora más que nunca y sin duda alguna, estoy seguro de una cosa: Nacimos para perder.

     

     

      

    P.D. Saludos, Rubén y Gandhi; sé que las risas al término del partido fueron un poco para disfrazar nuestra desilusión.

     

     

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: LLEGÓ EL FIN DE CURSO

    Por. Flavio Moedano

    El curso llegó a su fin. El profesor Javier Aguirre ya tiene las calificaciones, mismas que dará a conocer el próximo 2 de abril con la lista “casi” definitiva de los jugadores que harán el viaje a Sudáfrica.

    El partido ante Islandia, cuarto en esta fase de conocimiento y preparación, pudo resultar para el Vasco un desastre, en el entendido que tal vez no fue lo que tenía en mente en lo futbolístico pero sí en los nombres que dará a conocer la próxima semana.

    El equipo que armó Javier para enfrentar a los europeos no le funcionó. Tal vez el insípido empate a cero le sirvió en el aspecto de que va a ir eliminando de su lista a algunos jugadores convocados para este partido.

    El encuentro jugado en Charlotte, Carolina del Norte, fue la calificación aprobatoria para algunos de los jugadores que se han hecho presentes frecuentemente en las listas del Vasco, mientras que para otros se ve difícil que puedan hacer maletas para ir al Mundial.

    Vayamos deshojando la margarita. De los futbolistas que tuvieron participación ante Islandia, Gerardo Torrado, Pablo Barrera y Efraín Juárez se han ganado su viaje y hasta quizás su titularidad a pulso. Otra participación destacada fue la de Paúl Aguilar, el lateral de la derecha se ha empeñado en ir al Mundial, prueba de ello, sus buenas actuaciones cada vez que viste la playera tricolor.

    En la defensa Jonhy Magallón y Jorge Torres Nilo pueden tener su lugar en la comitiva que viaje al Mundial, pero será muy difícil verlos de titulares al tener frente a ellos competidores de la talla de Rafael Márquez, Carlos Salcido, “Maza” Rodríguez y Ricardo Osorio.

    Lo fallido del experimento ante Islandia para Javier Aguirre fue ver que su delantera no creó jugadas de peligro. Tanto Matías Vuoso como Adolfo Bautista se vieron nerviosos y fueron sus nervios lo que no les permitió mantenerse concentrados con el afán de dar ese resultado que el técnico nacional requería.

    Miguel Sabah fue el otro delantero que no pudo concretar en la portería de los europeos. Miguel tuvo movilidad pero no tuvo balones a modo y desperdició un remate con la cabeza cuando el partido estaba por concluir.

    En lo que se refiere a Vuoso y al “Bofo”, tal vez fue su debut y despedida en la selección de Aguirre; Sabah tiene muy ligeras posibilidades de pelear con Vela y el “Chicharito” un lugar en la delantera tricolor.

    Otro par de jugadores que se pudieran colar en las calificaciones de el “Vasco” son Luis Michel y Ángel Reina.

    El portero de las Chivas tiene muy en claro que su competidor directo es Jonathan Orozco y que entre ambos está el segundo portero del Tri.

    Para el jugador americanista, sus actuaciones en su club lo han llevado a ser observado por el cuerpo técnico mexicano. Las ganas de luchar y su afán de sobresalir, a pesar de los pocos minutos que jugó ante Islandia, le pueden dar a Ángel una nueva nominación en la lista de 18 jugadores que harán la fase previa de preparación antes de la última y más importante lista de jugadores mundialistas.

    La Selección Mexicana tomará un receso de poco más de un mes en cuanto a partidos de preparación se refiere, después vendrán los enfrentamientos ante Ecuador, Senegal, Angola y Chile, equipo con el cual México se despedirá de su afición en el Estadio Azteca para comenzar su gira por Europa.

  • PASIÓN DEPORTIVA: UN TRI DE ENSUEÑO

    Por Flavio Moedano

    Fue su segundo examen y lo aprobó. La Selección Mexicana mostró sobre la cancha del Estadio Rose Bowl de Pasadera California, un equipo que puede hacer soñar a la afición mexicana. La exhibición y el triunfo de 2-0 ante Nueva Zelanda así lo demostraron.

    Si bien la semana anterior el Tri nos había dado un festín de goles al ganar 5 – 0 a una débil selección de Bolivia, esta vez los mexicanos disfrutamos de una selección muy diferente a la de hace una semana en San Francisco.

    Esta vez fue un equipo a la europea. De los 11 titulares que saltaron a la cancha del Rose Bowl, seis juegan en el Viejo Continente, sorprendiendo la alineación desde el inicio de los hermanos Dos Santos, quienes, por momentos, se vieron bien conjuntados pese al poco tiempo de entrenar juntos.

    Del resto de los “europeos”, todos estuvieron en un nivel más que aceptable.

    La selección de Nueva Zelanda fue un buen sinodal, con jugadores fuertes y rápidos, pese a eso México se vio muy superior en todas las líneas, nunca se dejó intimidar por la estatura de los oceánicos y con base en toques de primera intención y a mucho orden dentro de la cancha superaron en lo futbolístico al rival.

    Fue extraño ver a un Cuauhtémoc Blanco que no estuvo en su nivel, ni siquiera cerca. Blanco, junto con Aldo de Nigris, quizá fueron los dos únicos jugadores que desentonaron en el equipo de Javier Aguirre.

    Un pletórico Rose Bowl salió contento con la exhibición de su equipo. El triunfo de 2-0 sin duda motiva, pero motiva mucho más el accionar y la actitud del equipo. La pareja conformada por Vela y “Chicharito” tienen un paso adelante que la que se pudiera conformar con el mismo Blanco y Aldo.

    Javier Hernández, nuevamente, volvió a confirmar que es un delantero muy peligroso, que busca y pelea todos los balones. Por su parte, Carlos Vela demostró su habilidad y las ganas de ganarse un lugar en el equipo que participara en Sudáfrica.

    El partido ante los neozelandeses, fue una prueba excelente para que Aguirre comience a depurar su equipo ideal de cara al Mundial. Seguirá con las pruebas a nivel “local” de donde sacará a la plantilla que acompañará a los “europeos”, quienes sin duda ya están contemplados para la lista final.

    La semana entrante vendrá la tercera prueba para la Selección Mexicana, el rival será Corea del Norte, un equipo al que, al igual que los dos anteriores, se le debe ganar sin dificultad. El apoyo de la afición va a pesar en demasía, ya que el partido se disputará en el nuevo Territorio Santos Modelo.

    Qué gran oportunidad para la gente de Torreón será el poder disfrutar la actuación de su Selección, sin duda va a ser un buen premio para esa afición del norte del país.

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: EL SUPERBOWL NO FUE OTRO DOMINGO CUALQUIERA

    Por Flavio Moedano

     

     

     

    “De seguro le vas a los Santos”, fueron las palabras de Mauricio antes de estrecharme la mano y fundirnos en un abrazo.

      

    Mauricio Lazcano es para mí algo así como el mouse lo es para la computadora. Un amigo entrañable con el cual he vivido un sinfín de aventuras, muchos, muchísimos pasajes de alegría, pero sobretodo hemos vivido y disfrutado, desde hace ya muchos años, el Superbowl.

      

    Recuerdo la primera vez que nos reunimos a presenciar el juego máximo de la NFL. Fue en 1993. Yo, en aquel entonces aficionado a los Vaqueros de Dallas, vibré como nadie el triunfo de 52 – 10 ante los Bills de Búfalo, en el Tazón de las Rosas de Pasadera California. Ése fue el primero; de ahí a la fecha nos hemos reunido doce veces en el Superdomingo.

      

    Siempre llevándome la contraria en cuanto a los rivales en turno, Mauricio puede presumir que ya conoce mis pensamientos, y que tengo una cierta inclinación hacia los equipos “chicos”. Esta vez no fue la excepción, de ahí sus palabras cuando llego a mi encuentro.

      

    Pero esta vez tenía argumentos válidos para irle a Nueva Orleáns, aunque cabe aclarar que el gusto de ver caer a Payton Manning, principal antagonista de Tom Brady y los Patriotas, fue placentero.

      

    El tema es que hace tiempo (ya comentaba líneas arriba que antaño tenía un favoritismo muy marcado hacia el Equipo de la Estrella Solitaria, mismo que fue decayendo cuando comencé a tener uso de razón) tuve la idea de cambiar de escuadra; esto se dio justo a mediados de las década de los noventa.

      

    En mi lista de nuevos equipos vislumbraban sólo un par: los Jefes de Kansas City y los propios Santos de Nueva Orleáns. ¿Las razones? El Estadio Punta de Flecha, casa de los Jefes, es un espectáculo al teñirse de rojo cuando juegan de locales, algo que no he visto en ningún otro estadio de la NFL.

      

    De nueva Orleáns, quizás los argumentos sean más simples. Para los que me conocen de toda la vida, y si no ahora es el momento de la confesión, siempre he llevado el sobrenombre de “Órnelas”. Este apodo fue y sigue siendo una carta de presentación, algo que tal vez lleve conmigo toda la vida.

      

    Fue por ese sobrenombre que me hizo pensar en irle al equipo de la ciudad del jazz: Orleáns y Órnelas tienen muchas similitudes, sólo es cuestión de intercambiar las letras para completar la frase de una u otra forma.

      

    Ya después llegaría Drew Bledsoe a los Patriotas y mi afición cambiaría.

      

    De lo que fue el partido, sólo tengo un adjetivo: fabuloso.

     

      

     

     

    Los Potros, favoritos por los expertos por 5 puntos, dejaron ver en el primer cuarto por qué ha sido el mejor equipo de la década en cuanto a triunfos se refiere. Llegaban al juego grande por segunda vez en cuatro años, con un Manning más maduro y seguro de obtener su segundo anillo de campeón. El marcador, después de los primeros 15 minutos, presagiaba un encuentro “aburrido” por lo visto hasta ese entonces en Miami.

      

    Diez puntos de ventaja a favor de los Colts comenzaban a ser una loza para el coach rival, Sean Peyton. Un par de goles de campo y un par de jugadas frustradas en la yarda uno de Indianápolis dejó en marcador 10 – 6 a favor de Potros.

      

    La historia cambió justo al arranque de la segunda mitad. La proeza de un equipo inexperto comenzaría justo en la patada de despeje. Peyton sorprendió al mundo entero con una patada corta que recuperaron los Santos adelante de su yarda 40. Una locura, pensaron muchos, pero fue una decisión que cambió el rumbo del partido.

      

    Lo apretado del encuentro nos mantuvo sin parpadear a lo largo de tres cuartos y medio. Con los Santos ganando por siete y el “maestro” de los regresos en el cuarto cuarto, Payton Manning, en los controles, se presagiaba un empate y por ende el primer encuentro en tiempo extra en la historia de los Súper tazones.

      

    Pero fue el mismo Manning  el causante de la derrota  de su equipo al sufrir una intercepción a tres minutos del final. Muchas veces héroe, ahora el gran mariscal se ha convertido en el hombre que llevó a su equipo a la derrota más grande en la historia de la franquicia.

      

    Del otro lado, Drew Brees era la siempre contrastante cara de la derrota. El designado Jugador Más Valioso levantaba el trofeo Vince Lombardi.

     

     

    El Súper Bowl XLIV tenía dueño; los Santos de Nueva Orleáns, los nuevos campeones mundiales, que lograron una proeza épica, serán recordados como un equipo chico que en su primer juego por el título derrotó a una de las franquicias más grandes de todos los tiempos.

     

     

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: ESTAS CHIVAS SÍ PARECEN INVENCIBLES; EL CASO CABAÑAS

    Por Flavio Moedano

     

     

     

     

     

    Qué gusto me da ver a las Chivas ganando los partidos como lo han hecho en estas tres primeras jornadas. Tres triunfos en la misma cantidad de encuentros. Marca perfecta para el equipo de José Luis Real, quien de ninguna manera ha deslucido en la banca tapatía.

      

    Y qué bien por Javier Hernández. El llamado “Chicharito” se está comiendo a goles el Torneo Bicentenario. Seis goles en tres partidos, dos por jornada, además qué clase de goles. Javier nos impresionó con el par de golazos de este fin de semana; el primero en su cuenta fue soberbio.

      

    El Guadalajara, que por momentos se vio en aprietos ante Estudiantes, supo salir avante. Fueron 15 minutos de toques y de un concierto futbolístico que le valieron para hacer los tres goles con que derrotaron al otrora Tecos.

      

    Sí, sólo bastaron esos 15 minutos para seducir a una afición con su buen fútbol, con Javier Hernández en plan de maestro y el resto equipo luchando por el mismo objetivo, situación que no se veía en torneos anteriores.

     

     

    El torneo es muy joven, pero por lo visto hasta ahora nos da para pensar en estas Chivas como lo que siempre son: un serio aspirante al título. Ahora más que nunca tienen en sus manos revertir las malas campañas anteriores y con el “Chicharito” como valuarte van en camino de conseguirlo.

      

    No puedo dejar de tocar el tema del América. El caso Salvador Cabañas ha dado de qué hablar en todo el plano futbolístico. El tema es delicado y ya estará en las autoridades llegar al fondo del asunto.

      

    Por lo que a mi respecta, sólo quiero señalar que el fútbol mexicano ha perdido un gran jugador, sencillo a la vista, tímido para hablar con la prensa, pero muy bueno desempeñando su trabajo.

      

    El América ahora tendrá que lidiar con la era post-cabañas. No dudo de la capacidad del jugador para recuperarse, pero en términos médicos se ve muy complicado el asunto. Los altos directivos del club ya deberán estar pensando en cómo suplir a un jugador con las características del paraguayo.

     

     

    Bien era sabido que Cabañas, junto con Guillermo Ochoa, era, en porcentaje, lo que salvaba al equipo de la debacle. Ahora que Salvador está en duda para regresar, la directiva tendrá que formula una estrategia para la nueva era sin el paraguayo.

      

    Michel Bauer, Yon de Luisa y el técnico Jesús Ramírez tendrán poco tiempo para ordenar sus ideas y no dejar que el equipo se vaya de sus manos. Salvador Cabañas era un ídolo, un baluarte, un líder y hombre que le dejaba muchos millones de dólares al equipo. Veo difícil que en un tiempo cercano el club encuentre una figura de la magnitud del delantero. Un garbanzo de a libra no nace todos los días.

     

     

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: LOS CUATRO GRANDES

    Por Flavio Moedano

     

                                            

     

    El pasado fin de semana arrancó el torneo Bicentenario en nuestro país y a la par se jugaron los Juegos Divisionales en la NFL.

      

    Y no es por demeritar nuestro deporte nacional (ya saben que es de lo que más escribo), pero esta vez quiero dejar de lado el fútbol y enfocarme en los cuatro grandes que disputarán los Juegos de Campeonato.

      

    Y aunque curiosamente los cuatro grandes del fútbol mexicano (América, Guadalajara, Pumas y Cruz Azul) iniciaron con triunfos, ahora es el turno de hablar de  Indianápolis, Nuevo Orleans, Minnesota y Nueva York.

      

    Voy a confesar que mi pronóstico, en la Conferencia Americana, era completamente diferente al que se dio. Por ende, ni Jets de Nueva York ni Potros de Indianápolis se vislumbran como mis favoritos para el juegos del próximo 7 de febrero en Miami.

      

    Caso contrario sucedió en la Conferencia Nacional, donde quería que avanzara Nueva Orleans y fueran eliminados los Vaqueros, cosa que se dio hasta con cierta facilidad por parte de los equipos vencedores.

      

    Los Cardenales de Arizona opusieron resistencia sólo en el primer cuarto, cuando el marcador era 21- 14 a favor de los Santos. De hecho, el conjunto de Arizona fue el primero en abrir el marcador. Se pensaba que sería un encuentro parejo y lleno de puntos.

      

    Así fue, pero sólo lleno de puntos y nada parejo. Drew Brees se encargó de hacer pedazos al perímetro de los ex campeones de la Nacional, y el corredor Reggie Busch colaboró con un par de anotaciones para endilgarles 45 puntos a los pájaros rojos.

      

    Los Vaqueros de Dallas y su “figura” Tony Romo no fueron rival para Brett Favre. El General, quien por fin le pudo ganar un partido de Playoof a los Vaqueros, y con 40 años a cuestas, lanzó cuatro pases de anotación y guió a los Vikingos al triunfo por 34 – 3.

      

    Al lanzador de los Cowboys le atemorizó todo: el público, el rival y por supuesto la experiencia de uno de los mejores mariscales de todos los tiempos. A Romo le faltó esa capacidad y esa personalidad que tienen los grandes; saber manejar la presión en los momentos más difíciles. Es ahí cuando se distingue a los buenos de los regulares.

      

    Al inicio de esta columna hablaba que mis pronósticos en las victorias de Nueva York e Indianápolis valieron para dos cosas; una, estar de malas el fin de semana, y dos ver cómo Payton Maning y Mark Sánchez van ganando adeptos entre la prensa especializada.

      

    El encuentro de Potros antes Cuervos fue una copia del partido entre los mismos Cuervos y los Patriotas de la semana pasada.

      

    Los errores que cometieron los Patriotas los llevaron a quedar fuera de la posibilidad de jugar un nuevo Súper Bowl. Ahora fueron los de Baltimore los que cometieron las pifias que al final los llevaron a caer 20 – 3 ante los Colts.

      

    Por su parte, la “leyenda”, como le diría Enrique Garay,  Mark Sánchez, dio un juego muy flojo. Apenas lanzó 100 yardas y una anotación para el triunfo de su equipo 17 – 14 ante San Diego.

      

    Fue la defensa de los Jets y el propio pateador de los Cargadores quienes llevaron al triunfo a Nueva York.

      

    La defensiva tuvo dos intercepciones y recuperaron un balón suelto dentro del campo del rival mientras el pateador Nate Kaeding erró en tres oportunidades para convertir goles de campo.

      

    ¡Fueron tres goles de campo fallados! Con eso se gestó la derrota de San Diego y no tanto por la buena actuación de Sánchez.

      

    El domingo se conocerán a los dos contendientes por la supremacía de la NFL. ¿Mis favoritos? Los Santos por la Nacional y creo que Jets, por la defensa darán la sorpresa.

     

     

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: ESTA TRISTEZA MÍA, ESTE DOLOR TAN GRANDE

    Por Flavio Moedano

     

    El título de esta columna tal vez le suene conocido; es una canción compuesta por Antonio Valdés Herrera y que popularizara Javier Solís en la década de los 70. Y es precisamente ese título el que dice mucho de mi sentir en estos días.

      

    Sé muy bien que la derrota del Cruz Azul me dolió. Ya ha pasado cerca de un mes y sigo lamentándome el que por tercera vez en cuatro torneos de ser finalista los azules no hayan levantado la copa.

      

    El Guadalupe – Reyes no fue suficiente para olvidarme de mi “tragedia”. A unos días de terminada la fecha del mexicanísmo maratón, llegó una nueva tristeza: la eliminación de los Patriotas en la primera ronda de Playoffs en la NFL.

      

    Quienes me conocen saben la pasión que tengo por los deportes y, obvio, por los colores de los equipos que desde muy pequeño decidí apoyar y de los que semana a semana estoy al pendiente de sus actuaciones y resultados.

      

    Lo más dramático del asunto en la derrota de los Pats es que fue inesperado. Yo ya veía al equipo jugando en San Diego la próxima semana. Presentía que el juego ante los Cuervos de Baltimore sería mero trámite.

      

    Las estadísticas estaban a favor de los de Nueva Inglaterra. Invictos en casa esta temporada, además los Cuervos en cinco enfrentamiento nunca habían ganado. Es por eso que el domingo me llevé un cruel decepción.

      

    Los que saben de pasión estarán de acuerdo conmigo en que los triunfos y derrotas de tu equipo se disfrutan a lo máximo, pero también se sufren de igual manera y una caída en vísperas de alcanzar un campeonato duele más que las de temporada regular.

      

    En la temporada de la NFL que recién terminó, tuve la oportunidad de ver a Tom Brady y a los Patriotas jugar en Wembley. Agoté todos mis ahorros e hice mil meritos para que mi esposa me diera el “sí” y poder realizar el viaje a Europa y además yo solo.

      

    La Liga de Fútbol Americano de los Estados Unidos es un monstruo, lo descubrí en ese viaje a Inglaterra. Excelentemente bien organizada y un trabajo de mercadotecnia impresionante es lo que vuelve a la NFL en la liga mas vista del mundo.

      

    Pero volviendo al tema de mi dolor y mi tristeza, espero vayan mermando con el paso de los días.

     

     

    Este fin de semana arranca el Torneo Bicentenario. Y nuevamente el Cruz Azul, con todos sus refuerzos, es serio aspirante al título. Se me vienen cinco meses de alegrías y tristeza esperando que la verdadera felicidad llegue la segunda semana de mayo, fecha en la que estaría terminando el torneo, esperando que por fin llegue la novena estrella en la franela cementera.

     

     

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: INICIA EL 2010; ARRANCA EL FÚTBOL

    Por Flavio Moedano

                                                      

                                      

    La llegada de este nuevo año trajo consigo el torneo Interliga. Un torneo con la participación de ocho equipos mexicanos del cual saldrán dos boletos para la próxima Copa Libertadores de finales de febrero.

      

    Con el arranque del Interliga se da por iniciada la actividad del fútbol mexicano. A pesar de jugarse en suelo estadounidense, los equipos mexicanos toman como preparación la actividad del torneo de cara al arranque de la liga local.

      

    Los conjuntos que en esta ocasión tienen injerencia en la obtención de los dos boletos al máximo torneo sudamericano, son América, Atlante, Estudiantes y Santos dentro del grupo A. Puebla, Tigres, Jaguares y Monterrey comparten el grupo B.

      

    Después de la primera jornada, donde América derrotó al Santos 3-1 y el Atlante hizo lo propio frente a Estudiantes en el grupo A, Águilas y Potros se perfilan como candidatos para enfrentar una de las dos finales, misma que se definirá el martes cuando se enfrenten estos dos equipo.

      

    Por su parte, Estudiantes y Santos, después de sus derrotas, aún aspiran a disputar una de las finales.

      

    En el otro grupo, el Puebla, pese a todos sus problemas administrativos, goleó a los Tigres 4-1, dejando muy en claro que la motivación de su técnico, Sánchez Sola, también va de la mano con buenos argumentos futbolísticos.

      

    El actual campeón del torneo mexicano, el Monterrey, no dejó tan buen sabor de boca frente a Jaguares de Chiapas. Los dos equipos iniciaron el año con un empate a cero goles, dejando ver que aún están muy lejos del buen nivel futbolístico.

      

    Así las cosas, la segunda fecha ya nos dará un panorama más amplio para ver quiénes se perfilan a disputar el par de boletos a la justa Continental y para apreciar las caras nuevas de cada equipo, así como el ritmo de los jugadores y el estilo de juego de cada equipo.

     

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: LO PEOR ES QUE YA ME ESTOY ACOSTUMBRANDO

    Por Flavio Moedano

     

     

                                   

     

     

    Una nueva final para el Cruz Azul y… una nueva derrota. Podré decir que ya hasta perdí la cuenta de cuántas finales han perdido, pero no, lo tengo tan fresco en la memoria como el nombre de mi hija: Azul.

      

    El domingo llegué al estadio con la convicción de AHORA SÍ ser campeón y saber lo que se siente levantar una copa. A mis 35 años de edad, mismos como aficionado a la Máquina, sólo he disfrutado de un título, y ése fue a distancia. Aquel del Invierno del 97 ante el León. Ahora la situación iba a ser diferente.

      

    Un excelente director técnico y un buen equipo era la comunión perfecta para quitarnos la malaria de 12 años sin un título.

      

    He de confesar que, a pesar de irle a equipos ganadores (los Patriotas de Nueva Inglaterra me han dado tres títulos en esta época, y los Medias Rojas de Boston, en el béisbol, me han dado un par de series mundiales también en estos últimos años), mi mayor alegría hubiera sido ver a Gerardo Torrado levantar un campeonato.

      

    Ahora fue el Monterrey; antes habían sido Pachuca (invierno 99), Boca Juniors (Libertadores 2001), Santos (Clausura 2008), Toluca (Apertura 2008) y Atlante (Concachampions 2008), y el sufrimiento de ser nuevamente subcampeón es indescriptible.

      

    Un pletórico Azul olía el campeonato. Desde hace muchos años no se sentía en el ambiente la Corona. Emmanuel Villa, de la mano de Jaime Lozano y todo el equipo, vinieron a darle a la nación cementera ese aire de seguridad en busca del tan anhelado “scudetto”.

      

    El título de este Apertura 2009 fue cementero durante 45 minutos, los mismos que en el estadio Tecnológico lucieron como equipo grande después del 3-1 con el que se fueron al descanso.

      

    Pero después de ese primer tiempo en Monterrey, la historia cambió. Humberto Suazo fue el verdugo para los millones de celestes que hay en el país. Dos goles en el norte sirvieron para que los rayados le dieran la vuelta al marcador y terminaran el partido de Ida con una ventaja de 4-3.

      

    Era una ventaja mínima y por supuesto remontable. La gente lo sabía, lo presentía. La novena estrella nunca había estado más cerca. Esos 12 años de ayuno iban a quedar saldados al finalizar el partido.

      

    Pero el Monterrey y Víctor Manuel Vucetich también deseaban la Corona en sus vitrinas. Los Regios supieron maniatar a la mejor ofensiva del torneo; ya lo habían hecho durante el segundo tiempo en Monterrey y ahora en el Azul no sería le excepción.

      

    Con un planteamiento defensivo de los visitantes, los azules nunca tuvieron desbordes ni llegadas al área, dos disparos que se estrellaron en el travesaño y un cabezazo de Villa fueron las emociones en los primeros 45 minutos.

      

    Para el segundo tiempo, la desesperación fue el peor enemigo cementero. Esa desesperación los llevó al descuido. Un centro de Zuazo y un remate de Aldo De Nigris bastaron para que las 30 mil asistentes al Azul enterraran sus esperazas.

      

    Una vez más la rabia y la frustración recorrieron cada butaca, cada rincón del estadio. Alejandro Castro quiso revivir a su equipo al 80’ pero nuevamente el chileno goleador del Monterrey apagó el “sí se puede” y con la esperanza de algún milagro celeste.

      

    Me voy, como aficionado al Cruz Azul, con otro semestre sin saber lo que es ser Campeón. Otro torneo donde, al final, las lágrimas recorrieron mis mejillas, pero con la esperanza de decir “ahí será pa’ la otra”.

     

     

     

     

  • PASIÓN DEPORTIVA: TÍTULO A LA VISTA

    Por Flavio Moedano

     

                                         

     

    Cuánta angustia, amargura y desesperación tuvieron que pasar los aficionados del Cruz Azul frente al Morelia, en el partido de Vuelta de la Semifinal del Apertura 2009, para finalmente acceder, con contundencia, a su tercer partido por el campeonato en cuatro torneos.

      

    Una semifinal cardiaca, la cual se definió con un gol, su primero en la liguilla, de Emmanuel Villa; un tanto que se coreó por millones de seguidores del Cruz Azul. El gol de Miguel Sabah al minuto 50 puso en predicamento a los azules, quienes supieron reaccionar tras el 1 – 0, y luego de que el equipo michoacano estuvo cerca de concretar su segunda anotación.

      

    El poste izquierdo de la portería de Jesús Corona tembló. Pero no sólo fue el poste: toda la afición cementera se cimbró al ver que Hugo Droguet estuvo a centímetros de marcar el 2-0. Esa jugada fue el revulsivo para Enrique Meza y su equipo.

      

    Meza hizo los ajustes necesarios, y después de ser ampliamente dominado por el juego de conjunto de los purépechas, encontró el gol por conducto de Javier Orozco. El “Chuletita” se levantó dentro del área para darle un respiro de aliento a su afición.

      

    Emmanuel Villa fue el encargado de la descarga de euforia de los azules al concretar al minuto veinte su primer gol en esta su primera liguilla como celeste.

      

    Cruz Azul definió en 10 minutos lo que no logró a lo largo de más de tres tiempos. El Morelia fue superior, pero los postes y la mala puntería hicieron que los morelianos se quedaran con las ganas de acariciar la final.

      

    Enrique Meza sabe perfectamente que su escuadra corrió con suerte. Su estrategia de aguantar no le funcionó. El equipo reaccionó cuando fue al frente, teniendo la pelota y mostrando su poder ofensivo. No habría porqué cambiar; la fórmula de Cruz Azul es bien conocida: control de balón, verticalidad y goles, ¿entonces por qué el profesor cambió ese estilo de juego?

      

    El rival del Azul en la Gran Final es el Monterrey. Los regios eliminaron al súper líder Toluca con buen fútbol y también con goles. Fueron suficientes los dos tantos de Aldo De Nigris en Monterrey y de Carreño en la Bombonera. Un 3-1 global que lució sorpresivo por las condiciones de uno y otro equipo.

      

    El Cruz Azul – Monterrey será una final inédita, jamás estos equipos han decidido un título. En el papel, los favoritos parecen ser los capitalinos, pero en la práctica el Monterrey puede seguir siendo la sorpresa en esta liguilla.

      

    Este  jueves los de La Noria viajarán al norte para enfrentar el partido de Ida de la Final y el domingo, en el Estadio Azul, conoceremos al nuevo jerarca de  nuestro fútbol.

      

    El título está a la vista. Para disputarlo hay dos grandes instituciones con dos técnicos ganadores. Entre Meza y Vucetich suman 7 títulos. Cuatro para Enrique, que dicho sea de paso viene de perder una final con el Pachuca hace seis meses, y tres para Víctor Manuel, quien sigue invicto en las tres finales que ha disputado.

     

     

     

     

     

     

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