Por Flavio Moedano
Quedaron listas las semifinales del Clausura 2007. Santos, Cruz Azul, San Luis y Monterrey lograron superar sus compromisos en busca del cetro que dejó vacante el Atlante. Nos esperan duelos cerrados. En estas instancias los equipos suelen dejar la espectacularidad de lado a cambio de lograr el objetivo, y esa meta es el proclamarse Campeón.
Tras la sorpresiva eliminación del superlíder Guadalajara, a manos del Monterrey, el conjunto de Santos Laguna quedó como el sembrado número uno. Siembra que le ayudaría a recibir la Gran Final en casa toda vez que supere a Rayados, que con la eliminación a las Chivas levantó la mano como serio aspirante al título.
Sería un error no pensar en la escuadra de Lavolpe para acariciar el nuevo trofeo de Campeón. De los ocho equipo en Cuartos de Final fue el más contundente y espectacular, nunca se intimidaron ante el futbol bonito y alegre de las Chivas. El Monterrey demostró ser superior a su rival y lo mató en el partido de Ida jugando ofensivo, al estilo Lavolpe. El 4-1 del Tec fue una loza que el Rebaño trató, pero no pudo quitarse ante su público en el juego de Vuelta. El 4-4 del Jalisco confirmó el potencial ofensivo del Monterrey y la resurrección de Carlos Ochoa quien resultó muy importante en el accionar rayado y a la postre la eliminación tapatía.
El rival en turno de los regiomontanos es el Santos de Torreón, un conjunto que sufrió de más ante un mermado Necaxa. El cómodo resultado de los laguneros en Aguascalientes fue factor para el sufrimiento de sus aficionados. Sabiéndose superiores y “clasificados”, Santos sobrellevó a los Rayos, y las pocas acciones de gol no fueron suficientes para intimidar la puerta del “Gato” Ortiz.
El Necaxa, que necesitaba de dos goles para hacer el milagro, tuvo poca claridad al frente. Las ausencias de Everardo Barbosa y Hugo Rodallega presagiaban una tarde complicada en el “infierno” lagunero. Pablo Quatrocchi levantaba la esperanza rojiblanca con su gol al minuto 57. Un riguroso penalti cometido sobre Cristian Benítez a diez minutos del final selló el pase a semifinales gracias a la ejecución de Juan Pablo Rodríguez.
El Cruz Azul, después de una penosa bronca al final del partido ante Jaguares, asciende a su cuarta semifinal en diez años, gracias a su mejor posición en la tabla. El empate a dos global le permite al cuadro capitalino seguir en el camino y tratar de acabar con la sequía de casi once años sin adjudicarse la Liga. El pundonor, la garra y el amor propio puesto por los jugadores celestes fueron el factor determinante para darle la vuelta al marcador en tan sólo un par de minutos ante unos aguerridos chiapanecos.
La sombra de la eliminación rondaba el Azul. Pablo Zeballos, con magistral anotación y un autogol del portero visitante, Edgar Hernández, pusieron el 2-1 en el partido de Vuelta. La victoria mínima que había obtenido Jaguares en su territorio se esfumo con el tanto provocado por Miguel Sabah.
Ahora los cementeros aguardarán la decisión de la Comisión Disciplinaria para no verse tan perjudicados en su serie contra San Luis.
El duelo San Luis – Toluca dejó en claro la falta de capacidad de los silbantes a lo largo del torneo. El arbitro Roberto García no marcó un claro penalti sobre Paulo Da Silva cuando el cronómetro dictaba el minuto 42 del complemento. El error arbitral permitió al San Luis pasar por encima de los Diablos Rojos. El 1-1 en la Ida y la forma tan errática de manejar el partido por parte de Raúl Arias les dieron el pase a los Gladiadores en la serie más pareja y a la vez la menos espectacular de los Cuartos de Final.
Cruz Azul – San Luis y Santos – Monterrey definirán en 180 minutos quiénes, por méritos propios y buen fútbol, son los equipos que disputen la Final en quince días. Esperemos que sea en la cancha, sin especulaciones y buenos encuentros donde se definan a los rivales de la Final, amén de tener arbitrajes limpios y honestos que no perjudiquen el espectáculo.